Jordi Pujol Ferrusola ingresó en Andorra casi 11 millones de euros en efectivo, según un agente policial
Font:

Autor: Ignacio Orovio
Publicat el: 10 de març de 2026
El ex consejero delegado de Banca Privada d’Andorra, Joan Pau Miquel, ha descrito esta mañana con todo lujo de detalles ante la Audiencia Nacional cómo fue la operación “concertada” de extorsión de la llamada “policía patriótica” hacia esa entidad bancaria para que entregara, si la había, información de cuentas en Andorra de Artur Mas, Oriol Junqueras y Jordi Pujol y cómo, si no lo hacían, recibirían un “hachazo”. El tribunal ha sido muy permisivo con las explicaciones de Miquel.
El directivo bancario ha relatado cómo la actitud dilatoria del banco -que si cumplía con las exigencias vulneraba el secreto bamcario- provocó que el Servicio Ejecutivo de la Comisión de Prevención del Blanqueo de Capitales e Infracciones Monetarias (Sepblac) reactivara con virulencia una inspección que tenía abierta a Banco Madrid, filial española de BPA.
En junio de 2014, Bonifacio Diez Sevillano, que había sido agregado del Ministerio del Interior en Andorra, y su sucesor, Celestino Barroso, trasladaron a la dirección del banco que tenían para ellos un mensaje que llegaba “de Madrid”.
Miquel recibió a Barroso en su despacho y tuvo los reflejos de grabar la conversación.
En junio de 2014 hubo tres encuentros en el hotel Villamagna de Madrid.
En uno de ellos, un tal “Félix” le mostró un papel en el que le pedía datos de los tres políticos mencionados.
Miquel pudo averiguar que el tal Félix era el inspector responsable de Asuntos Internos en la policía española, Marcelino Martín-Blas; éste dijo en el juicio hace pocos días que a esa gestión le envió Eugenio Pino, Director Adjunto Operativo. Pino se desvinculó de esas gestiones en su declaración del día 24 de febrero.
Alegó que Martín-Blas le trajo unos datos que apenas miró y supuso que los había trasladado a la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF).
Miquel ha explicado que efectivamente en el hotel había dado unos datos a “Félix”, consistentes en una especie de dossier de prensa con información que podía ser de su interés. Martín-Blas le dijo que aquello no servía para nada. En su declaración del 24 de febrero, este agente jubilado dio una versión diferente. Según él, Miquel le dio información bancaria de antepasados de los Pujol.
En 2015 el banco fue liquidado por la intervención de las autoridades americanas porque supuestamente manejaba fondos de mafias chinas, rusa, mexicana y venezolana.
Al final de la declaración de Miquel, y dada su descripción de las maniobras policiales, el ministerio fiscal ha pedido repreguntar a Miquel, para saber si por esas maniobras puso alguna denuncia por coacciones en aquel momento. No fue en aquel momento, ha dicho, sino dos años después.
La información que publicó El Mundo el 7 de julio de 2014, y que provocó la confesión de Jordi Pujol del 25 de julio, consistía en la posición de salida de los fondos de Andbank hacia BPA en 2010. Sólo aparecen los miembros de la familia que cambiaron de banco mediante transferencia, y no los que lo hicieron en efectivo, saldando cuentas en Andbank y abriendo una nueva en BPA.
Anteriormente ha declarado esta mañana el agente de la UDEF número 116989, que ha detallado los movimientos de las cuentas de Jordi Pujol Ferrusola.
En su cuenta del banco andorrano Andbank número 84800 tuvo unos ingresos de dinero en efectivo de alrededor de 1.800 millones de pesetas (unos 10’8 millones de euros).
El agente ha sostenido que los Pujol actuaron con “unidad de acción”, como revelan los documentos hallados en el registro de Joan Anton Sánchez Carreté, asesor fiscal de la familia. En un documento intervenido en su despacho venía un listado con datos bancarios de toda la familia.
“No todos hacen todo pero si en todos actos hay varios miembros”, ha afirmado. Para el agente, el “reparto equitativo” es un indicio de criminalidad porque denota el funcionamiento de la familia. Ha admitido, no obstante, que en sus informes no consta el origen fáctico de los movimientos de dinero, es decir, a qué correspondieron exactamente.
“Hay ingresos en efectivo en 1990 y ningún tipo de justificación creíble”, ha afirmado.
Otro de los testimonios de la mañana ha sido el supuesto “testaferro” de Jordi Pujol Ferrusola en Andorra, Antoni Zorzano. Ha explicado que conoció a Jordi Pujol Ferrusola en el tercer tiempo. Ambos jugaban a rugby, el primero en Andorra y el segundo en el Futbol Club Barcelona, y al acabar los partidos, como es costumbre en este deporte, los dos equipos tomaban unas cervezas. Se hicieron amigos. Hace de esto cincuenta años.
Fruto de esta amistad, y ya en los años 90, Zorzano le hizo alguna vez el “favor” de, si Jordi viajaba a Andorra en fin de semana, con los bancos cerrados, él le ingresaba el dinero en su cuenta.
Zorzano ha aparecido reiteradamente en las 21 sesiones previas del juicio como su “testaferro”, pero éste ha dicho que hace muchos años que no lo ve y que, hace 30 años pidió su extracto bancario al banco y todavía no los tiene.
“El banco me dijo que era muy difícil”, ha dicho. Ha negado haber ingresado en sus cuentas 63 millones de pesetas, ni otros montos de 42, 10, 8, 5, 5’7 que fueron supuestamente para los hermanos Pujol. “Lo que hice, bien o mal, es un servicio en plan de amistad”, ha dicho.
El presidente no ejecutivo justamente de dicho banco, Manuel Cerqueda, ha explicado que los Pujol pidieron que se destruyera la documentación de sus cuentas en Andbank, entidad que en 2001 se creó a partir de la fusión entre Banca Reig y el Banc Agricol, y que por eso “estuvimos encantados de que se fueran”, y de que lo hicieran “lo más rápido posible”. Los Pujol cambiaron de Andbank a BPA en diciembre de 2010.