Tensos interrogatorios a la policía patriótica en el juicio contra la familia del expresident
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Autor: Ignacio Orivio
Publicat el: 24 de febrer de 2026
Hay una pregunta que la policía “no se suele hacer”: ¿cómo le llegó esa información? Es lo que ha declarado esta mañana el ex Director Adjunto Operativo de la Policía Nacional Eugenio Pino, en un tenso interrogatorio en el juicio que se sigue en la Audiencia Nacional contra la familia Pujol y una decena de empresarios que supuestamente les pagaron mordidas a cambio de obra pública.
El protagonismo en la jornada de hoy ha sido para la llamada “policía patriótica” del último gobierno del PP, con las declaraciones de Pino, el ex jefe de Asuntos Internos, Marcelino Martín-Blas, el ex comisario José Manuel Villarejo y el ex agregado del Ministerior del Interior en Andorra, Bonifacio Díaz Sevillano; su sucesor en el cargo, Celestino Barroso, estaba citado también hoy, pero que… no ha podido ser localizado por los servicios judiciales y policiales de la Audiencia Nacional.
Al parecer se contactó con un hombre del mismo nombre, pero no con el requerido por el tribunal.
Eugenio Pino ha sido interrogado por el conocimiento que tuvo sobre cuentas bancarias de los Pujol en Andorra, un caso que estalló el 7 de julio de 2014 cuando el periódico El Mundo publicó una fotografía de una pantalla de ordenador que desvelaba que Marta Ferrusola y cinco de sus hijos tenían dinero en un banco andorrano.
Pino ha minimizado su papel en una investigación de aquella relevancia. Ha explicado que recibía información filtrada porque tenía gabinete, la secretaría y las unidades de investigación y de aquel asunto no supo gran cosa.
“A los servicios de inteligencia nos llegan muchos datos”, ha dicho Pino.
Sí tuvo conocimiento, ha dicho, de un documento con “escasos números, sin ningún anagrama”, que se derivó a las unidades de investigación, pero que no era el publicado por el rotativo madrileño. Pino no era “operativo” en la toma de decisiones sobre qué investigar, ha dicho.
El excomisario Villarejo cree recordar “que alguna vez crucé alguna palabra” con Alicia Sánchez Camacho, una de sus fuentes catalanas para actuar contra el procés
Cuando se le he preguntado si alguien se atribuyó el “éxito” de lograr desvelar las cuentas andorranas de los Pujol, el ex DAO ha asegurado que fueron “muchos”.
Entre quienes aportaron información del asunto está Marcelino Martín-Blas, que en 2014 era jefe de Asuntos Internos y que se reunió en un hotel cuyo nombre no recordaba con el consejero delegado de Banca Privada d’Andorra, Joan Pau Miquel. Éste aportó supuestamente un documento con datos del padre de Jordi Pujol i Soley que “no servía para nada”, según le dijo Pino a Martín-Blas cuando se lo entregó. Quién logró el documento que apareció en El Mundo no ha sido aclarado hasta ahora.
En todo caso, los agentes se han pasado la pelota unos a otros. Villarejo, segundo en declarar, ha señalado a Martín-Blas, su gran enemigo en la policía. “Es público y notorio”, ha dicho, que era Martín-Blas quien se encargaba de todo eso, y que con él no se contaba porque Martín-Blas “intelectualmente es mucho más brillante que yo, yo no tenía capacidad”, ha ironizado.
Como agente de inteligencia, ha añadido Villarejo, él operaba al margen de las unidades habituales y departía con sus superiores “en cafeterías, hoteles o restaurantes, pocas veces” en la DAO.
El interrogatorio de Villarejo ha sufrido numerosas interrupciones por parte del presidente del tribunal, José Ricardo de Prada, habitualmente hombre reposado, ante algunas evasivas y respuestas cínicas del famoso ex policía.
Cuando le han preguntado si conocía a Alicia Sánchez Camacho, la ex líder del PP catalán que en 2012 dio información a la policía para que investigara posibles irregularidades o delitos de políticos independentistas y empresarios afines, ha dicho que había conocido “a muchas mujeres”, que se había divorciado “varias veces” y que no recordaba con precisión haber hablado con ella.
De Prada ha recriminado a Villarejo que no era necesario entrar “en esos chascarrillos”. ¿Se reunió con ella tal como dejó anotado en sus agendas? “Probablemente… creo recordar que alguna vez crucé alguna palabra con ella”, ha dicho. Cuando se le ha recordado que la prensa publicó la grabación de aquella conversación, Villarejo ha salido por la tangente: “Eso es escarnio, que todo se publique…”.
Al célebre ex comisario, hoy abogado en ejercicio, se le ha preguntado si buscó el testimonio o información de Victoria Álvarez, la ex novia de Jordi Pujol Ferrusola.
En su declaración judicial de enero de 2013, ésta dijo haber visto una vez en el maletero de Pujol Ferrusola, volviendo de Andorra, una bolsa con dinero. Fuentes cercanas a Pujol Ferrusola remarcan que ante el juez ella nunca dijo “bolsas llenas de dinero”, como se repite maquinalmente desde entonces.
En su testifical, Pino había sugerido que se preguntara a Villarejo por Álvarez: “El señor Pino creo que tiene problemas de salud mental”.
De Prada ha cortado de nuevo a Villarejo: “Por favor. Conteste a las preguntas”. Momentos antes se habían saludado amistosamente en la recepción de la Audiencia Nacional: “¿Cómo estás, ilustre?”, le ha preguntado Villarejo a Pino.
Pino ha añadido que en un momento de 2014 les llegó información de Andorra sobre ciertas cantidades relacionadas con el narcotráfico y que lo pusieron en conocimiento del FBI estadounidense “y no se más”.
Ningún miembro de la ‘policía patriótica’ aclara de dónde salió el pantallazo que llevó al president Pujol a su famosa confesión de 2014
Una de las claves del caso es que BPA fue clausurada en marzo de 2015 por el FinCen norteamericano porque supuestamente custodiaba fondos de cuatro grupos criminales, de Venezuela, México, Rusia y China; ninguno de los casos tuvo a posteriori excesivo recorrido judicial.
BPA ha denunciado que fue presionada y amenazada por la policía española para que diera datos de políticos independentistas que pudieran tener dinero en Andorra; en concreto, el consejero delegado de BPA, Joan Pau Miquel, grabó en junio de 2014 una conversación con Celestino Barroso, entonces delegado del Ministerio del Interior en Andorra, en que amenazaba con un “hachazo” si no colaboraba.
Un año más tarde, el FinCen dictó una nota que supuso el cierre del banco. Aunque un año más tarde la retiró, BPA (y su filial española, Banco Madrid) ya no existían. Pino ha dicho no recordar quién era Miquel.
El ex agregado de Interior en Andorra no ha podido ser localizado para su declaración en el juicio. Pino ha asegurado que apenas le conocía. Que meramente le visitó de forma protocolaria en virtud de su cargo, sin que fuera -ha dado a entender- una reunión operativa.
Bonifacio Díaz Sevillano fue agregado de Interior en Andorra entre 2008 y septiembre de 2013, y ha tratado de acogerse al secreto profesional. De Prada le ha negado tal posibilidad.
Díaz ha negado, en todo caso, que recibiera instrucciones para investigar si los Pujol tenían patrimonio en Andorra.