El presidente del banco andorrano Adbank, Miguel Cerqueda, ha asegurado ante el tribunal que en 2010 la familia Pujol solicitó que se destruyera parte de la documentación vinculada a sus cuentas
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Autor: Ángeles Vázquez y J. G. Albalat
Publicat el: 10 de març de 2026
El tribunal que juzga al expresidente catalán Jordi Pujol y a sus hijos ha vuelto a adentrarse este martes en la ‘Operación Cataluña’, con el testimonio del exconsejero delegado de la Banca Privada d’Andorra (BPA) Joan Pau Miquel, quien ha asegurado que el entonces jefe de Asuntos Internos de la Policía, Marcelino Martín-Blas, le dijo que “el Estado español estaba en guerra con el catalán y quería información de las familias Mas, Junqueras y Pujol”. Previamente, el agregado de Interior de la Embajada española en Andorra, Celestino Barroso, se había reunido con él para amenazarle con su influencia sobre el Servicio Ejecutivo de la Comisión de Prevención del Blanqueo de Capitales e Infracciones Monetarias (Sepblac) y advertirle de que, si no accedía a sus pretensiones, el banco recibiría un “hachazo” y acabaría en manos americanas.
El testigo, que en Andorra ha sido condenado a prisión por blanqueo de capitales en una sentencia, que está recurrida, ha señalado que el primero que se puso en contacto con él en julio de 2014 fue Bonifacio Díaz, el número dos del director adjunto operativo, Eugenio Pino. Lo hizo a través de la secretaria del Consejo de Administración del banco para indicarle que tanto él como el propietario de la BPA, Higini Cierco, debían reunirse con Barroso. En apenas 10 minutos el entonces agregado en la Embajada española ya estaba en su despacho, ha explicado Miquel, que ha añadido que grabó la conversación por indicación del propio Cierco, que le advirtió de lo extraño de la petición que habían recibido.
El fiscal Anticorrupción Fernando Bermejo, que en su turno de preguntas solo se había interesado por la operativa sobre las cuentas de los Pujol y el grado de confidencialidad que les permitía la entidad a través de la constitución de fundaciones panameñas, ha solicitado permiso para formular una cuestión más: ¿por qué no inició acciones ante los tribunales hasta 2016, si las coacciones se produjeron en 2014? “No es tan habitual que te sientas coaccionado por un Estado tan poderoso como el español”, ha dicho.
Antes de la boda
Miquel ha sostenido que todos los contactos fueron anteriores a la boda en la que el propietario de la entidad, Higini Cierco, coincidió con Pino, el único condenado por la ‘Operación Cataluña’, y con Martín-Blas, quien cuando compareció como testigo ante el tribunal declaró justo lo contrario. Según el exresponsable de la BPA, en la boda, según le dijo su jefe, no se habló de nada relacionado con la información que se les había requerido; fue como si se tratara de comprobar que ya estaba todo hecho. El testigo ha indicado que, en el momento de las amenazas que dice haber sufrido, el Banco de España había inspeccionado su filial en España, el Banco Madrid, y que estaban esperando que les comunicara el cierre de la inspección.
Tras varias llamadas y distintos encuentros, en el tercero, Martín-Blas mostró una “violencia verbal” superior a la de los otros contactos, lo que a Miquel, según su versión, le llevó a entregarle unas cuartillas con “información inocua” para el banco, que entendía que le podía interesar, porque aparentaba estar relacionada con la corrupción, pero era una especie de dosier de prensa. Ha negado que se tratara del pantallazo que publicó ‘El Mundo’ con el traspaso de las cuentas de la familia de Andbank a BPA en 2010, que fue lo que motivó la confesión del expresidente catalán. El que era jefe de Asuntos Internos de la Policía Marcelino Martín-Blas declaró que se deshizo de la cuartilla que le dio, porque no incluía información de interés policial.
Invitar a irse
Por su parte, el presidente del banco andorrano Adbank, Miguel Cerqueda, ha asegurado ante el tribunal que en 2010 la familia Pujol solicitó que se destruyera parte de la documentación vinculada a sus cuentas, pero que se negaron a ello y les “invitaron” a irse a otro banco para lo que les “dieron facilidades”. En esas fechas, los hijos del expresidente trasladaron sus fondos a la BPA. Precisamente, una exalto cargo de este banco, Cristina Lozano, ha precisado que a partir de una filtración bancaria en Suiza, algunos clientes, como Jordi Pujol Ferrusola, se mostró preocupado ante la posibilidad de que se desvelara que él y sus hermanos tuvieran cuentas a sus nombres.
Ante ello, la BPA, ha explicado la testigo, ofreció que la titularidad de los depósitos pasara a unas fundaciones panameñas, pero simplemente para un control interno y para que no se produjeran filtraciones, aunque, ha recalcado, eso no suponía que hubiera “secreto ni ocultación”, ya que continuaba existiendo la vinculación con el titular de las cuentas.
Operaciones de lunes
También ha declarado Antoni Zorzano, que ha explicado que estuvo “muerto durante nueve minutos” y eso le ha provocado vacíos de memoria. No obstante, ha respondido a las preguntas del fiscal en relación con los pagos que hizo a las cuentas de los hermanos Pujol. Ha negado la mayor y ha dicho que solo hizo los ingresos que le pidió su amigo Jordi Pujol Ferrusola, al que conocía del rugby, cuando se había acercado a Andorra en domingo y el banco estaba cerrado; circunstancia ante la que él procedía a hacer el depósito el lunes. Desde su cuenta se realizaron pagos millonarios simultáneos a todos los hermanos Pujol.
Aunque el tribunal contaba con poder interrogar este martes a Josep Maria Pallerola, el gestor de Banca Reig que compartían todos los testigos a los que Jordi Pujol Ferrusola transfirió dinero que ellos nunca detectaron, y de cuya existencia solo supieron cuando les llamó la policía a declarar, no ha llegado a ser citado en forma, así que no declarará ante el tribunal.
El que sí lo ha hecho ha sido el policía que realizó los informes sobre el entramado empresarial de Jordi Pujol Ferrusola y la que era su esposa, Mercè Gironès. El agente ha explicado que sus empresas no tenían actividad, más allá de recibir importantes cantidades de efectivo por supuestos trabajos de asesoría y consultoría en un sistema de caja única. También ha señalado que comprobaron la denuncia de un compañero de la cárcel del mayor de los Pujol que denunció que le había ofrecido una estructura para blanquear.
El agente ha detallado ante el tribunal cómo los Pujol dificultaron la trazabilidad para ocultar el origen de los fondos a través de movimientos del dinero entre una empresa y otra, muchas en el extranjero. El policía ha destacado que en los testamentos de los padres del expresidente catalán, Florenci Pujol y su mujer, encontrados en los registros, no figuraba mención alguna a la existencia de dinero ni cuentas en el extranjero. El testigo continuará declarando este miércoles.