La Audiencia Nacional espera tener veredicto en julio
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Autor: Ignacio Orovio
Publicat el: 15 de maig de 2026
A las 13.49 de ayer, 14 de mayo, quedó visto para sentencia el juicio contra la familia Pujol y nueve empresarios que supuestamente les pagaron comisiones a cambio de obra pública. 38 sesiones de vista oral, en las que han comparecido más de 200 testigos y peritos. El juicio se cierra 3.685 días después de la visita de Victoria Álvarez, la examante de Jordi Pujol Ferrusola, al complejo policial de Canillas, acompañada por la “policía patriótica”, en la que explica que ella ha visto con sus propios ojos cómo Pujol Ferrusola llevaba a Andorra bolsas con dinero en efectivo. Es el 13 de diciembre de 2012. La investigación policial que arranca entonces, que estuvo parada hasta que El Mundo publicó diecisiete meses después información sobre cuentas de los Pujol en Banca Privada d’Andorra (BPA) supuestamente obtenida por la policía española, acabó con toda la familia imputada, así como diez empresarios; desde que arrancó la vista en noviembre pasado falleció uno de ellos, Carles Vilarrubí, y el expresident Pujol quedó exonerado por cuestiones de salud. El resto espera sentencia, posiblemente a finales de julio, según fuentes jurídicas. Todos los acusados piden su libre absolución. Unas 200 horas de vista oral no han despejado muchas de las dudas del caso.
¿Se ha acreditado la corrupción?
Para las defensas, el “vacío probatorio” es clamoroso. El fiscal admitió no haber tenido en instrucción o entre los testigos un empresario que denunciara que los Pujol, o Jordi Pujol Ferrusola, principal acusado, les exigieran comisiones a cambio de ser adjudicatarios de obra pública. Tampoco existe documentación que lo acredite. Ha sobrevolado la causa el silogismo de que si Pujol Ferrusola cobró de la empresa X y la empresa X hizo obra pública para la Generalitat de CiU, fue gracias al primogénito. Entre la documentación sí hay facturas entre él y algunas empresas. Pero no siempre: confiaban en él, dijo, y con muchos el pacto fue “verbal”. Nadie ha cuestionado en el juicio que los Pujol ocultaban en Andorra grandes cantidades de dinero. El fiscal cifró su patrimonio en 38 millones de euros.
¿Es creíble la tesis de la ‘deixa’?
Cuando estalla el caso en julio de 2014, Jordi Pujol i Soley admite que durante años ha tenido dinero en el extranjero, por una herencia de su padre. En la información de El Mundo de julio de 2014 aparecen 3,4 millones de euros, de Marta Ferrusola y cuatro de sus hijos. En el juicio, el primogénito explicó que en 1990, cuando el pequeño, Oleguer, ya tenía 18 años, los reunió a todos y les explicó que desde 1980 tenían en Andorra un buen colchón para cada uno, y que entre ese año y el 2004 lo repartió, cuando las diferentes inversiones fueron venciendo. Cuando al mayor se le interrogó por el incremento del dinero, respondió varias veces “láminas financieras”. La deixa habría sido invertida con gran acierto, porque se multiplicó más o menos por diez entre 1980 y 2004; un perito (de parte) recordó que hubo de por medio dos devaluaciones de la peseta. El primogénito dijo que su manera de actuar era mover los fondos: “La gente se guarda un rincón, yo no, yo lo muevo”. El empresario Luis Delso, presidente de la compañía Isolux-Corsan calificó a su amigo Pujol i Ferrusola como “electrón excitado” que no paraba de buscar negocios por todo el mundo. Los tuvo en España, México, Gabón, Argentina… En sus años como empresario hizo entre 20.000 y 25.000 movimientos bancarios, dijo el primogénito.
¿Cuál es la implicación de Jordi Pujol i Soley?
El expresident fue exonerado de la causa el 27 de abril: fue citado a la Audiencia Nacional y el tribunal llegó a la conclusión de que no estaba en condiciones de defenderse, dada su edad. Según la tesis de la Fiscalía, reiterada y ampliada en el informe final de conclusiones, Pujol y su esposa, Marta Ferrusola, fallecida en el 2014, eran los líderes de una “organización criminal”, en la que los hijos estaban en un segundo nivel y los empresarios acusados, justo por debajo: esto es novedoso en el procedimiento, donde ningún empresario acusado lo está por este delito. El nombre del expresident, en todo caso, ha aparecido muy poco en estos 38 días. Su hijo mayor aseguró que la cuenta que tenía a su nombre en Andorra tenía por objeto proteger el dinero durante su divorcio de Mercè Gironès. Jordi Pujol Ferrusola admitió, eso sí, que él hacía de “chófer” de las cartas de su madre a Andorra. Los “misales”, en la terminología que ella inventó.
¿Fue una operación política?
Es una tesis que ha sobrevolado el juicio y en la que no han incidido demasiado las defensas. El caso arranca con Victoria Álvarez, que colaboró y cobró de la policía patriótica. Ella misma lo admitió. Habría podido ser una causa de nulidad primigenia, pero esa vía podía no llevar a ningún lado, porque los Pujol, efectivamente, tenían mucho dinero en Andorra. Al principio del juicio, el presidente del tribunal, José Ricardo de Prada, –que ayer, al acabar la vista, se disculpó por el ritmo “estajanovista” de las declaraciones, con sus frecuentes advertencias sobre la duración de los interrogatorios– aceptó que acudieran cinco miembros de la policía patriótica , que divagaron sobre los hechos y difuminaron sus papeles. El excomisario José Manuel Villarejo anota sobre Álvarez, el 2 de julio de 2012: “Entrega de mes y gastos”. La mujer había sido citada inicialmente por una defensa, pero esta renunció. La segunda mecha del caso es la publicación en El Mundo . ¿Quién se lo filtró? ¿Cómo obtuvo la policía la información que los Pujol tenían ese dinero? Consta, y declaró en el juicio, que el consejero delegado de BPA, Joan Pau Miquel fue coaccionado para que revelara si BPA tenía cuentas de Artur Mas, Oriol Junqueras y Jordi Pujol. Miquel fue invitado a reunirse varias veces en Madrid con un agente policial (era Marcelino Martín-Blas), pero ha negado haber entregado esa información. Lo cierto es que se publicó y liquidó el prestigio de Jordi Pujol i Soley. Sus herederos políticos intentan en los últimos tiempos recomponer la imagen del expresident, que el 9 de junio cumple 96 años.
Muchos días pregunta a sus hijos cuándo le toca ir a Madrid a declarar.